El Parador, de arquitectura isleña, invita al huésped a disfrutar de su entorno paradisíaco y a contemplar inmejorables vistas sobre el Océano, con la isla de Tenerife y el Teide al fondo. El interior se encuentra repleto de alusiones marinas e instrumentos de navegación en recuerdo de las naves colombinas que partieron de la isla hacia tierras americanas.